Richard M. Stallman: «No soporto la idea de someterme al espionaje. No podríamos tener democracia sin disidentes»

Richard M. Stallman, líder del movimiento de Software Libre, cerró el martes 4 de diciembre la programación de La Ciudad Imaginada 2018 con una conferencia titulada Libertad del usuario, libertad del lector, en la que denunció las prácticas de control y espionaje que efectúan las grandes corporaciones tecnológicas o digitales. La charla tuvo lugar en la Sala Hedy Lamarr de la Escuela de Ingeniería Informática de la Universidad de Valladolid.

Stallman comenzó su intervención pidiendo al público que no publicara fotos suyas en medios sociales como Facebook, Instragram o WhatsApp. Son, afirmó, «tres tentáculos del mismo monstruo del seguimiento». A continuación, Stallman satirizó sobre los límites del control y sobre nuestra falsa ilusión de seguridad: «Podemos pensar que la computadora hace lo que le pedimos pero, en realidad, siempre obedece a su verdadero amo, y ese no eres tú». La libertad, dijo, pasa por el hecho de que los usuarios «podamos controlar el programa, para que este respete la voluntad del usuario». En la práctica, apuntó, ese control implica varias libertades, entre ellas, la de «consultar el código fuente o modificarlo, o poder usar el programa para el fin que desees y hacer copias exactas o con variaciones», como ocurre en el caso del Software Libre.

El gurú informático, inventor del concepto de copyleft (que inspiró el posterior nacimiento de Creative Commons), denunció que los softwares «privativos» de los productos de Microsoft, Apple, UBER, Spotify, Amazon o Netflix «son una trampa y generan un poder injusto que nos convierte en víctimas». Buscan, añadió, «imponer a los usuarios funcionalidades malévolas, nos espían y distribuyen nuestros datos». Stallman equiparó el Software Libre a un nuevo modelo de «ética digital» y reclamó activismo y mayor compromiso social. «Debemos aceptar la incomodidad que supone quedarnos fuera de la trampa», ironizó, sobre las desventajas o sacrificios que implica no tener teléfono móvil o no usar determinadas aplicaciones informáticas. La contrapartida, aseguró, es mucho mejor: «Nuestra libertad».

Stallman tuvo palabras positivas para Edward Snowden, al que calificó como «héroe», y comparó los productos de Amazon, Microsoft o Apple con el universo que describió Orwell en su obra 1984: «No soporto la idea de someterme al espionaje. No podríamos tener democracia sin disidentes». Fue también muy crítico con la postura que adoptan los medios de comunicación y con la supuesta complicidad que vincula a las grandes empresas del sector digital con las agencias de espionaje. Reclamó la ayuda de las más de 300 personas que llenaban la sala para difundir su mensaje y la obligación moral de las escuelas y centros educativos para «enseñar Software Libre», algo que, dijo, tendría sentido si realmente queremos «formar a buenos ciudadanos». «Nuestra obligación es forzar la migración de la escuela hacia el software libre. Podemos prever una larga lucha, pero tenemos que concienciar a otros colectivos y grupos sociales», añadió.